viernes, 3 de marzo de 2017

QUIMERA DE JUVENTUD

Aún deben haber soñadores que al igual que yo anhelen la paz y la vean como algo más que una utopía. Además, de como un valor supremo inalienable carente de cualquier valor monetario y de propiedad que quepa en la cabeza de los hombres porque sin saberlo pertenece a todos.

Me agradan los soñadores; soñadores incansables a quienes muchos quisieran ver desfallecer, soñadores que, además encuentran un frente de batalla en cualquier lugar donde su convicción los llame. Soñadores quienes enfrentan el miedo de una sociedad demasiado cuadriculada como para valorar sus mentes tan valiosas y curiosas, llenas de fantasías en las cuales ellos son los héroes.

Aún más me agradan las mentes inquietas, impredecibles que se niegan a ser descifradas pero que esconden un universo impensable para quien intenta descubrir sus secretos. Aquéllas mentes que trascienden la barrera de lo físico y capturan o embelesan con ideas y pensamientos tan únicos como extraños.  Mentes tan retorcidas como brillantes, mentes tan monstruosas como hermosas, bocas que callan pero a la misma vez hablan, cuerpos inertes que comunican, manos inquietas que destruyen...

Ausencia de pertenencia y cada otra cosa que amenaza con destruir pero que hace valer la pena el correr el riesgo por semejante divinidad.

Me atrevo a compararme con un niño curioso acercándose a la llama sin saber el daño que esta provoca, pero, la cual deja una marca irreversible en su cuerpo, cicatriz que avoca al dolor cuando, este, ya ha superado tal suceso pero, que le impide trascender odiando pero a la misma vez deseando estar cerca así sea por un segundo más porque es otro loco drogodependiente de la basura que llaman amor.





sábado, 25 de febrero de 2017

Felicidad Paupérrima

Empezaré esto avocando a la autoridad de mis pensamientos y de cada unos de mis instantes de felicidad.

Además, escribir reflexiones como estas son alimento para el alma en medio de la cada vez más terrible rutina que me absorbe, esto, también me recuerda cada uno de los aromas que puedo percibir al atravesar la puerta de mi casa, cada vista, cada imagen y sonido parece ser exactamente igual al anterior.

Nada de esto me hace sentir vivo y por el contrario me hundo más en mí mismo. La rutina y las cosas que antes me hacían sentir cómodo ahora me arrancan cada gota de ánimo que me queda; pero esto no es lo preocupante, sino que, a decir verdad cada vez temo más salir de esto. Me atemoriza de una manera impensable vivir, soy casi como un cuerpo inerte que se mueve por inercia.

La alarma a las cinco de la mañana cada día, los cinco minutos que espero para despertar. Cada una de estas pequeñas cosas me mata más que la anterior. Incluso, hace poco descubrí que me emociona alguna alteración en mi camino porque esto significa una alteración a mí mismo.

Vivo para el futuro, para cuando ya esté viejo y con mis pies agrietados de tanto caminar, con mi cabeza punzante de tanto pensar, y con mi corazón cansado de tanto latir. ¿Todo esto para qué?

He desperdiciado cada minuto de mi juventud pensando para el futuro, lamentando cosas que fueron o que por el contrario no. Paso los días de la manera en que se pasan las hojas de un libro que no se quiere leer mientras se daña con el tiempo.

Me he concentrado más en hacer que en ser...


domingo, 8 de noviembre de 2015

El capitalismo

El capitalismo ha sido una cruda realidad que invadió el mundo desde el siglo pasado, cambió los modelos de producción alrededor del mundo y significó la riqueza para muchos, al principio parecía ser lo más apropiado, pero tarde que temprano empezaron a aparecer las consecuencias, los países que hacían parte del capitalismo no les convenía tener una competencia directa pero cuando esta empezó a aparecer fue que se empezaron a ver las consecuencias devastadoras de este modelo de producción que solo beneficiaba a unos pocos y que por el contrario a lo que muchos pensaban terminaba de perjudicar a muchos otros, la revolución industrial creó circunstancias laborales vistas como injustas.

El capitalismo desde el comienzo siempre ha sido un régimen de propiedad privada destinado a beneficiar a unos pocos a cambio de las condiciones injustas o la mala fortuna de muchos otros. La plusvalía es su principal beneficio y por eso todo el tiempo están tratando de incrementarla al máximo, invirtiendo menos y ganando más, la clase obrera vende su fuerza de trabajo por horas no siempre en las mejores condiciones está obligado a ser más optimo cada vez para generar mayor plusvalía mientras que el capitalista aumenta sus ingresos con esta fuerza de trabajo masificada el proletariado sigue con los mismos recursos, es una explotación permanente disfrazada  y con la cual nos sentimos cómodos, hemos visto las consecuencias de este modelo de producción que es severo con todo, pero aún así no hemos hecho nada para cambiarlo en el tiempo que ha permanecido vigente y sigue generando desigualdad injusta a lo largo y ancho de todas las naciones de la humanidad.

El excesivo consumismo que presentamos las personas de la actualidad es un claro ejemplo de lo que los modelos de producción cambian nuestra forma de vida, de comer de relacionarnos, está en cada parte de nosotros con un consumismo masificado vivimos para mantener al capitalista. Soñamos con llegar a ser el opresor, pero en realidad seguimos siendo el oprimido, se han metido en nuestros cerebros, saben lo que pensamos y por qué lo hacemos.

La máxima explotación de los recursos y la alienación del ser humano dicen ser las peores consecuencias de este modelo de producción, "el fracking" la inestabilidad de las economía emergentes todo esto nos ha dejado un claro indicio de lo que viene; como decía Marx: "no es la conciencia del hombre la que determina su existencia sino sus condiciones materiales" sino haces parte del capitalismo y codificas tu cuerpo, tu mente y hasta tus hábitos para permanecer generando plusvalía sencillamente no sirves en este mundo, eres catalogado de "loco".

La expansión de la burguesía ha sido un gran problema para todos, ahora pertenecemos a unos cuantos y estamos a beneficio de ellos permanentemente siendo los oprimidos, con esa mentalidad de llegar a ser el opresor. ¿Todo esto para qué? ¿acaso estamos tan bien como el capitalismo hace aparecer?.